Mejora tu desarrollo muscular evitando cometer estos errores

Si este verano has bajado la guardia y tras las vacaciones no sabes cómo recuperar tu ritmo de entrenamiento, no desesperes. Toda vuelta a la rutina conlleva un esfuerzo, pero en este caso, te proponemos unas claves de motivación para que la vuelta al gimnasio se convierta en un reto positivo y tentador más que en una cuesta abajo.

El primer paso de todos es no sentirnos mal ni agobiarnos pensando en el tiempo que hemos perdido ni en los ejercicios que hemos dejado de hacer. Esta aptitud -típica de la depresión postvacacional- solo servirá para acrecentar nuestra pereza y desidia.

En vez de culparte, ponte manos a la obra lo antes posible.

Busca un buen entrenador personal que te marque las pautas: acude progresivamente a tus entrenamientos,  realiza circuitos con pesos livianos al principio,  y pon especial énfasis en los estiramientos. Es decir, no te sobrecargues y pretendas alcanzar el máximo rendimiento desde el primer día. Lo ideal es que te sometas a una valoración inicial con tu entrenador personal para conocer de qué estado físico partes y qué objetivos deberás conseguir paulatinamente, semana a semana. De otro modo, si intentas mantener el mismo nivel y los mismos pesos que antes de las vacaciones lo único que obtendrás es frustración o, en el peor de los casos, podrías lesionarte.

La paciencia y la constancia son la mejor motivación para el fitness.

Pero atención, porque tampoco debes dejarte llevar por la apatía y pensar que con estar presente en la sala de musculación es suficiente. En las dos primeras semanas, lo recomendable es realizar sesiones de una hora diaria de forma alterna -dejando un día de descanso entre entrenamientos- con el objetivo de que la musculatura tenga el tiempo suficiente para recuperarse y retomar energía para la siguiente carga.

Y, en tercer lugar, ojo, si necesitas motivación para el fitness y traes unos kilos de más a tu vuelta debes reforzar los buenos hábitos alimenticios, abandonar el picoteo, decir adiós al alcohol y prestar atención a las proteínas, grasas e hidratos. En la proporción recomendada para tus entrenamientos.

Recuerda que una buena forma física depende tanto de la alimentación como del entrenamiento y del sueño. Regula cuanto antes tus horarios e intenta dormir al menos 8 horas diarias.

Por último, una de las principales claves de motivación es conseguir adaptar tu agenda para que el tiempo que dediques a tu actividad deportiva sea relajado y no forzado. Ve al gimnasio con tranquilidad y disfruta de tu momento.

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